La universidad del futuro será interdisciplinaria

Las estructuras departamentales tradicionales impiden que la investigación y la educación evolucionen. Es hora de algo nuevo.

Las estructuras y las etiquetas son importantes para llevar el orden a la confusión, proporcionando un sentido de dirección y propósito. Pero pueden perder su valor a medida que el mundo cambia a su alrededor. En un mundo donde la investigación interdisciplinaria es cada vez más importante, dividir las universidades por departamentos académicos crea barreras, no beneficios.

Como académicos, estamos acostumbrados a los departamentos. Nos aferramos a ellos por nuestro sentido de identidad. Proporcionan estabilidad como una reserva de recursos y un hogar físico. Pero estas estructuras monolíticas están bloqueando la siguiente fase en la evolución de las universidades.

Los departamentos dificultan que los académicos superen los límites mientras luchan por encontrar nuevos hogares intelectuales para las ideas que no encajan perfectamente en las cajas disciplinarias. Los departamentos rígidos y los sistemas administrativos pueden ser un lastre para los esfuerzos por innovar. Introducen barreras entre la enseñanza y las actividades de investigación, lo que conduce a la hostilidad y, en ocasiones, a la competencia predatoria.

Diseñar cursos que son multidisciplinarios, donde una disciplina aprende desde la perspectiva de otra, o interdisciplinarios, donde las disciplinas están integradas, permite más programas específicos del contexto que se adapten mejor a la industria y preparen a los estudiantes para trabajos, abriendo puertas en lugar de cerrarlas.

También beneficia a los académicos, ya que los consejos de investigación ahora raramente financian investigaciones en una sola disciplina. Bajo este enfoque, los centros de investigación, basados ​​en la experiencia interdisciplinaria y las colaboraciones, administran los cursos impartidos, utilizando la investigación para informar la creación y la entrega del curso. La estructura está destinada a fomentar la cooperación entre el personal y los estudiantes, así como fortalecer los vínculos entre la enseñanza y las actividades de investigación.

Es probable que los límites abiertos y flexibles sean cada vez más importantes para los académicos y los estudiantes, ya que el énfasis dentro de las universidades pasa de la estructura a la cooperación.

Todo el mundo se beneficiará: los investigadores recibirán más aportes, ideas y energía; el personal docente ya no se sentirá excluido de las actividades de mayor estatus; y los estudiantes obtendrán experiencia y habilidades al ser parte de estos proyectos.

Al ser liberada de las tradiciones departamentales, la educación superior surgirá en una nueva vida.

Fuente: Irani, Zahir (2018) “The university of the future will be interdisciplinary” [síntesis y traducción al español por César Moisés Calzada Martínez]. The Guardian. Recuperado de: https://www.theguardian.com/higher-education-network/2018/jan/24/the-university-of-the-future-will-be-interdisciplinary