Competencias necesarias para la innovación educativa

La innovación es definida como “el proceso de creación de valor duradero por la movilización exitosa de nuevas ideas” por Thomas Carey en su artículo ¿Qué capacidad de innovación deben desarrollar todos los graduados? Este artículo demuestra que la conciencia sobre las competencias de innovación en los estudiantes va creciendo, sin embargo, no pasa lo mismo con los profesores que trabajan en el campo de la innovación en el aprendizaje de la educación superior.

Los proyectos de innovación en el aprendizaje van desde el modelo aula invertida, la creación de cursos masivos abiertos y en línea (MOOC, por sus siglas en inglés) o cambiar el sistema de créditos de los cursos para incentivar el microaprendizaje. No obstante, muchos profesores aún se enfrentan a barreras para cambiar sus métodos de enseñanza como miedo a recibir evaluaciones negativas por parte de los estudiantes, el gran respeto que le tienen a sus propios modelos y el miedo a la desconocido.

Estas barreras no hacen más que impedir que los docentes se aventuren a realizar proyectos de innovación. Como ya se mencionó anteriormente, la atención sobre las competencias relativas a la innovación se centra en los estudiantes, por tal razón se presentará una lista de competencias y mentalidades que otros profesores que han participado en innovación educativa han podido observar. Esta lista fue tomada del artículo Faculty Competencies for Innovation? (Goudzwaard & Niemer, 2019).

  1. Creatividad: capacidad de pensar más allá de las ideas, reglas y patrones tradicionales para generar alternativas significativas.
  2. Iniciativa: capacidad de desarrollar, evaluar y operacionalizar de manera independiente.
  3. Trabajo en equipo: capacidad de colaborar de manera efectiva y eficiente con otros en un grup.
  4. Redes: la capacidad de identificar y captar la atención de las partes interesadas externas con un objetivo común.
  5. Colaboración: la habilidad de de trabajar con varios interesados para asimilar ideas y necesidades y alcanzar una solución.
  6. Visión: la habilidad para evaluar las direcciones y riesgos futuros según las oportunidades existentes y potenciales, así como las amenazas para su implementación.
  7. Emprendimiento: la capacidad de iniciar y aprovechar los recursos disponibles para alcanzar un objetivo.
  8. Toma de riesgos inteligente: la capacidad de sopesar los beneficios potenciales y las desventajas de ejercer la opción o la acción para asumir riesgos calculados.
  9. Pensamiento crítico: la habilidad de identificar lógicamente las fortalezas y debilidades de los diferentes enfoques y analizar estos juicios.
  10. Desafiar el status quo: la capacidad de establecer metas ambiciosas que desafían las prácticas establecidas, especialmente cuando la tradición impide las mejoras.
  11. Identificar el problema: la habilidad de identificar la naturaleza real y la causa de los problemas y las dinámicas que los subyacen.
  12. Curiosidad intelectual: el deseo de adquirir nuevo conocimiento y buscar explicaciones de las cosas, aun cuando las aplicaciones de ese nuevo aprendizaje no son evidentes de inmediato.
  13. Flexibilidad: la voluntad de cambiar o ceder, de acuerdo a la situación.
  14. Percepción: la capacidad de reconocer las fuerzas situacionales que promueven e inhiben el cambio.
  15. Autoeficacia positiva: la confianza en las capacidades, talentos y juicios propios de que se es capaz de lograr un cierto resultado.
  16. Comunicación efectiva: la capacidad de proporcionar información regular, coherente y significativa; escuchar atentamente a los demás y asegurarse de que el mensaje se ha entendido; y asegurar que los asuntos importantes son compartidos con todas las partes apropiadas.
  17. Liderazgo: la habilidad de motivar o persuadir a otros para que actúen con la finalidad de lograr un objetivo al comunicar una visión, comprometerse con la causa de la organización e inspirar confianza.

Poner estas competencias y mentalidades a la vista permite tomar conciencia sobre ellas y, así, proceder a desarrollarlas e identificarlas en nosotros mismos, en este caso desde el papel de docente.

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Referencias: