Hacia una “U positiva”


Tu mirada por el aula, reconoce que un número de estudiantes está en sus teléfonos celulares. Otros están en sus computadoras portátiles, tal vez tomando notas, pero muy probablemente utilizando medios de comunicación social. Algunos están descaradamente trabajando en tareas o asignaciones para otras clases. Varios estudiantes en la parte de atrás del aula están evitando su mirada, ansiosamente esperando no ser notados. Un estudiante incluso parece estar dormido. Un grupo pequeño de estudiantes en la parte delantera de la clase se destaca sobre la próxima asignación. Bienvenido al aula de la universidad.

Las distracciones, el estrés, la ansiedad y los medios sociales afectan el salón de clases de la universidad, lo que dificulta que los profesores enseñen, y aún más difícil para los estudiantes, aprender. ¿Hay algo que la facultad pueda hacer para remediar los problemas que enfrenta el aula de la universidad, o debemos aceptar esto como la nueva normalidad?

Mucho se ha escrito acerca de los beneficios académicos, sociales y emocionales de aplicar la psicología positiva en las aulas de la escuela primaria y secundaria, pero también puede haber algunos beneficios al usar estrategias similares a nivel universitario. ¿Podrían los conceptos de psicología positiva como la atención plena, las emociones positivas, las fortalezas, la gratitud y la mentalidad de crecimiento potencialmente mejorar el aula de la universidad al mejorar el funcionamiento académico, social y emocional del estudiante estresado?

¡Simplemente podrían!

Estos conceptos se implementaron recientemente en un aula de la universidad como un estudio piloto. Los auto-informes a través de una serie de medidas psicológicas y educativas, indicaron que los estudiantes expuestos a la psicología positiva reportaron experimentar significativamente más emociones positivas, menos emociones negativas, menos sentimientos de ansiedad y más compromiso (Myatt, 2016).

¿Qué significa esto para los estudiantes universitarios, la facultad o la institución?

Los estudiantes que están estresados ​​y ansiosos experimentan más dificultad para concentrarse. La reducción de la atención, la memoria y el aprendizaje son algunas de las primeras manifestaciones del estrés. Las estrategias que disminuyan las emociones negativas y aumentan las emociones positivas facilitarán un mejor aprendizaje.

Los estudiantes que experimentan más emociones positivas en el aula pueden a su vez influir en las emociones de otras personas a su alrededor, estos individuos pueden ahora difundir sus propias emociones positivas, y así sucesivamente. ¡Por lo tanto, el aumento de las emociones positivas en el aula tiene el potencial de beneficiar a todo el campus o la comunidad!

Crear un salón de clase más positivo

Hay muchas maneras en que los miembros de la facultad pueden lograr este “cambio positivo” sin importar su área de experiencia, contenido del curso, o estructura del curso. Estas son algunas sugerencias para empezar:

Desarrolle un plan de estudios o esquema de curso “positivo”.

Dé a los estudiantes un cierto control sobre cómo y qué aprenden. Piense en usar ePortfolios o eJournals que permitan a los estudiantes decirle lo que han aprendido y compartir sus conocimientos de una manera que sea significativa para ellos.

Enfóquese en las fortalezas de los estudiantes.

Para cada crítica constructiva, ofrezca tres comentarios genuinamente positivos (Fredrickson, 2013). Alternadamente, pida a cada estudiante que identifique una habilidad que piensa que le ayudará en su curso. Luego, busque oportunidades para reforzar estas fortalezas durante el semestre (por ejemplo, durante las discusiones, en las tareas, en las reuniones con el estudiante).

Enseñe a los estudiantes sobre la atención plena.

La atención plena no es una moda. Existe evidencia científica que conduce a numerosos beneficios psicológicos, físicos y emocionales (Zenner, Hermleben-Kurz y Walach, 2014). Al comienzo de la clase, haga algo para ayudar a los estudiantes a concentrarse en el tema del día: use una canción, una imagen o una imagen relacionada y pida a los alumnos que expliquen cómo se conecta con lo que están aprendiendo.

Construir una motivación intrínseca.

Los estudiantes estarán más motivados y positivos si aprenden cómo establecer y alcanzar sus propios objetivos.

Fomentar una mentalidad de crecimiento.

Diseñar actividades y tareas que faciliten la auto-reflexión sobre el proceso de aprendizaje.

Practica la gratitud.

Aumentar los sentimientos de gratitud ayudará a combatir el sesgo de la negatividad en el cerebro, así como a aumentar las emociones positivas.

No tenemos que aceptar las distracciones, el estrés y la ansiedad como la nueva norma en la educación postsecundaria. Con la investigación que sugiere que las estrategias positivas de la psicología pueden traer beneficios muy necesarios a la sala de clase de la universidad, debemos estar dispuestos a por lo menos intentarlo. ¡No hay nada que perder y todo que ganar trabajando hacia una “U Positiva” más!

Para visualizar el artículo completo haz clic en el siguiente vínculo. Towards a ‘Positive U’
Curado de información: Pedro Albineda Rocha y Roberto J. Muñoz Mújica.